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Los preparativos y los juegos previos a la relación sexual, son extremadamente importantes. De ellos depende la buena consecución de ésta. Debes preparar tu cuerpo y tu mente para el acto sexual. Esto hará que la relación sea más fructífera y los orgasmos más placenteros.
El ambiente:
Es importante conseguir un ambiente tranquilo, equilibrado. Y es mu importante también conseguir que no haya interrupciones durante el acto. Por ello desconectar teléfonos e intentar hacerlo a horas que sepáis que no seréis molestados.
Otros aspectos recomendables son una adecuada iluminación de la habitación, música que suave pero que os inspire, bebidas o alimentos excitantes que poder utilizar,…
La ropa:
Debéis intercambiar besos y caricias conforme os vais desnudando el uno al otro. Aquí vosotros veréis el grado de intensidad que va tomando la situación. Y dependiendo de él, podéis intensificar el juego o suavizarlo.
Recordad que eso es dependiendo de lo que ambos sintáis.
Besos:
Los besos son una parte fundamental en los preparativos. Los besos eróticos son tremendamente excitantes. Los labios y la lengua son órganos muy versátiles, por lo que son muy sensuales y extremadamente eróticos.
Podéis besaros de muchas formas y en muchos sitios. En este sentido, no cerréis las puertas a la pasión y dejaros llevar por lo que vuestro cuerpo sienta en ese momento.
Zonas erógenas:
Son zonas que debemos explotar, porque es allí dónde tu compañero siente las más intensas sensaciones,
Las partes más erógenas del chico son los pezones, los genitales, el cuello y la cara interna del muslo. Las zonas más excitantes en una mujer son los pechos, el vientre, las orejas, el cuello y las axilas .
Aunque hemos de recordar que cada cuerpo es un mundo. Así que lo mejor es que investigues cuáles son las zonas que más excitan a tu pareja tú mismo. Éste puede ser un juego muy excitante para ambos.
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